Mostrando entradas con la etiqueta Traumas infantiles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Traumas infantiles. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de marzo de 2012

Cándida juventud


Yo, Cándido, inspector de sanidad, divorciado y con un hijo a cuya madre encarcelaron por tráfico y robo de medicamentos en el hospital donde trabajaba, jamás imaginé la que me iría a caer cuando, por motivos laborales, vine a vivir a este barrio. Aquí me reencontré con mi pasado más traumático, con un viejo conocido. O más bien debería decir enemigo irreconciliable.

Nada más mudarnos, el primer sábado decidí dar una vuelta con mi hijo, Damián, en busca de comercios pequeños. No me convencía el supermercado de la plaza central porque soy más de minoristas, y entre la variedad de tiendas me llamó la atención una carnicería con una pinta estupenda: lechones desollados, crudos, pendían sobre unos cuantos pollos desplumados y degollados, varias longanizas y unas ristras de chorizo en un escaparate que haría persignarse a cualquier católico vegetariano. Comencé a salivar cual león hambriento y entramos. Tras el cristal del mostrador me topé con un muñón, y, unido a éste, el resto del hombre, una aceptable sonrisa comercial.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...